MALDITO SEAS

con dirección de Xavier CHÁVEZC.

PERROSOBESOS - como PROD

Drama - Development 2016

Juan fue un padre de familia ejemplar, que tras la muerte de su único hijo se convierte en asesino, ahora es un monstruo maquiavélico, astuto y maldito que busca a toda costa una revancha a la vida por haberlo convertido en criminal.
Juan tiene una única misión: Transmitir esa culpa (ser asesino

Festivales
& Premios

IBERMEDIA 2011
Becado por el programa de Ibermedia, para: “DIPLOMADO DE FORMACIÓN PARA PROYECTOS CINEMATOGRÁFICOS PANAMÁ (Diplomado: Guión, Dirección y Pitching) 2011”.
COLOMBIA 2012
Becado por la Embajada de Francia en Colombia, la Cooperación Regional Francesa en los países andinos, para: “TALLER DE SENSIBILIZACIÓN SOBRE LA CONCEPCIÓN SONORA DE UNA PELÍCULA CON JEAN-GUY VÉRAN”. Colombia 2012
CNCINE 2013
ASESORÍAS EN DESARROLLO de proyectos cinematográficos CON JEAN PIERRE GARCÍA, CNCINE Ecuador 2013.
Hayah 2013
Becado Festival Hayah, Panamá Film Lab. para desarrollo de proyectos cinematográficos, Panamá 2013.
ECUADOR 2014
TALLER DE FORMACIÓN DE GUIONISTAS DE CINE Y TELEVISIÓN, a cargo del dramaturgo cubano Gerardo Fernández García. 2014.
    • Año de producción
    • 2016
    • Géneros
    • Drama, Thriller
    • Paises
    • ECUADOR
    • Idiomas
    • ESPAÑOL
    • Presupuesto
    • 25 - 50 M$
    • Duración
    • 90 mn
    • Directores
    • Xavier CHÁVEZC.
    • Guionista(s)
    • Xavier CHÁVEZC.
    • Productores
    • Ivonne CAMPOVERDE (PERROSOBESOS)
    • Sinopsis
    • MALDITO SEAS,
      JUAN asesinó por venganza, era un hombre honesto que enloqueció por la ira al ver morir a su hijo por culpa de un cruel secuestrador (PEDRO), no puede con esa culpa, se cree un monstruo, trata de quitarse la vida; siendo él creyente no puede, alguien debe hacerlo por él.
      Ahora tiene una única misión: Transmitir esa culpa a otra persona inocente y así sentirse libre y normal. “Todos son potenciales asesinos” cree.
      SIMÓN es un sacerdote de vocación socialista, incorruptible, hombre bueno que ayuda a la gente; vive en Matamoros un pueblito polvoriento, alejado y olvidado por las autoridades.
      JUAN llega hasta Matamoros en búsqueda de SIMÓN para contarle en secreto de confesión que asesinó a PEDRO (único hermano de SIMÓN).
      La primera reacción de SIMÓN es la venganza, se abalanza encima de JUAN para matarlo a golpes, pero antes del último y fatídico golpe se arrepiente y perdona a JUAN, quien no soporta esta reacción.
      A partir de ese momento JUAN teje una serie de trampas y conspiraciones para provocar al sacerdote y llevarlo al límite de la cordura.
      La gente de Matamoros influenciada por las conspiraciones de JUAN ahora cree que el cura SIMÓN es un forajido satánico y pedófilo, que se hace pasar por sacerdote y que huye de pueblo en pueblo cometiendo delitos.
      La última estocada de JUAN es el secuestro de ISAAC, el monaguillo, un huérfano que adoptó SIMÓN en su iglesia y casa, y a quien el cura quiere como a hijo.
      La gente quiere linchar al cura, piensa que sacrificó al niño. El alcalde para impedirlo arresta al religioso. SIMÓN escapa de la cárcel con la ayuda del carcelero, quien le entrega una carta donde le relata que el niño está vivo, pero para dejarlo libre SIMÓN debe asesinarlo.
      En un recuerdo de JUAN descubrimos que la culpa y su locura, se debe, más que por el asesinato de PEDRO, a que fue él mismo quien terminó matando a su propio hijo en una confusión con PEDRO. Mientras recuerda, JUAN tiende un trampa a SIMÓN, amordaza a su secuestrado (el monaguillo) lo ubica de pie, sobre una banca, delante de una escultura de cristo (robada de la iglesia por JUAN) bañada en sangre, vestida con la ropa de ISAAC y con una barra de hierro clavada en el pecho para fingir que es el cadáver del niño.
      SIMÓN con la esperanza de rescatar al monaguillo asiste al lugar donde JUAN le citó. Al llegar se encuentra con el cadáver en el piso y una persona de pie, al frente. SIMÓN, al ver el cadáver y escuchar la voz de JUAN decir: “llegas tarde”, enloquece de rabia y se abalanza sobre la persona que está de pie y con un cuchillo que encontró a la entrada (colocada por JUAN) lo apuñala con saña, este hace poca resistencia. Luego SIMÓN corre hacia el cadáver del piso y descubre que no es el niño, sino la escultura de Cristo; se da cuenta que fue una trampa,muy asustado regresa hasta la persona que acababa de acuchillar, levanta la capucha que tapa su rostro para descubrir que es un cerdo maniatado...